Para Jose Hidalgo de Byron Villacís:

Por no tener una vacuna a tiempo muchas personas decidieron viajar a vacunarse a EEUU. ¿Es moralmente sancionable eso? No. Si se lee el tuit que publiqué: ¿Alguien ha criticado que la gente viaje o gaste su dinero en eso? No. ¿Alguien ha pedido que se confisque ese dinero? No. Alguien ha pedido que se limiten esos viajes? No. El punto es evidenciar que una vacuna, en promedio, cuesta 15 dólares, pero por no tenerla a tiempo el gasto ya no son 15 dólares del presupuesto del estado, sino 1500 dólares del presupuesto de los hogares. ¿Se nota la diferencia? Esos 1500 dólares por persona pudieron haber sido utilizados en consumo, emprendimientos, ahorros o, por último, en gastarlos afuera. Esa es la decisión y libertad de las personas que se tiene que defender. Pero el costo de no tener vacunas a tiempo se multiplica de forma dramática y, adicionalmente, le cuesta al sector privado (obvio que libera de costo al estado y obvio que hay externalidades, pero el punto es compararlas y cuantificarlas en contexto). Nadie, en sano juicio, esta en contra de que personas con posibilidades puedan viajar a vacunarse. En ningún sitio he expresado eso, las interpretaciones del autor desbordan lo posible. Si es que uno lee de forma serena el tuit en mención se dará cuenta que la intención es cuantificar la plata sale del sistema por culpa de no tener vacunas a tiempo en nuestro país.

Ahora bien ¿es esto culpa del gobierno? Unos dirán que si, otros que no. (El autor parece obsesivamente interesado en librar de culpa al gobierno de todo. Esta en su derecho). Sin embargo, ese no es el punto de un tuit (sí, de un tuit, no de una publicación, paper, reporte, informe, de un tuit). El punto es demostrar que la falta de oportunidad por no tener vacunas a tiempo le cuesta al país 100 veces más por vacuna. Esta preocupación no es mía, la desigualdad que esta provocando el acceso a vacunas ha sido expresada por autoridades del FMI, OMC y OMS en conjunto. Tal parecería que, para el autor, cualquier crítica a mecanismos expansores de desigualdad son prácticamente pecados.

Ahora bien, realmente me halaga que el autor este tan obsesionado con mis tuits (ya van dos editoriales comentándolos; realmente debe haber muy poco que comentar en el país o muy poco en la agenda de autor). Le agradezco por prestarme tanta atención. Sin embargo, para su información, no me considero correista. De hecho, cuando ha habido algo para criticar en mi área lo he hecho, como este mismo medio y otros lo ha recogido (https://4pelagatos.com/2016/07/17/sabatina-484-la-etica-segun-correa-un-despojo/). Luego, me dice fervoroso defensor de Arauz (?). Me encantaría saber si hay argumentos concretos para decir eso, aunque con la capacidad interpretativa de tuits, es de suponer que cualquier cosa cuenta. Inclusive si esto fuese así (cosa que no soy, porque -como mucha gente sabe lo que pienso y ha sido público- considero que en el correismo algunas cosas se hicieron bien, otras mal y otras pésimo, y no soy fervoroso defensor de Arauz), ojalá el autor reflexione sobre cómo sus argumentos se centran en tratar de criticar a la persona y no a la idea (idea, encima más, mal interpretada).

Finalmente, le invito al autor a reflexionar en frio el texto del tuit y a pensar si de verdad se presta para sus interpretaciones o mas bien es una reacción desmedida a un comentario que obviamente pudo ser mejorable (como así mismo se anunció desde un inicio en el propio tuit). Le invito también a pensar que no toda crítica contra la desigualdad de acceso a las vacunas significa crítica al actual gobierno –quizás por eso su frenética reacción. Le invito también a meditar que no toda postura de izquierda es correísta (vaya noticia, pero hasta eso parece necesario aclarar). Le invito, por último, a pensar que hay otra forma de hacer opinión: una en la que se discutan factos, interpretaciones sensatas y concentración en la problemática, y no en especulaciones personales, elucubraciones fantasiosas y obsesiones con comentarios de redes sociales: el costo y problemática de la pandemia son vidas y la expansión de desigualdades. Eso importa más, ante ojos verdaderamente críticos. Cuando desee discutir con respeto, siempre estaré dispuesto a los debates y conversaciones necesarias.